Con el objetivo de “producir un mapa de alta resolución para investigar qué variantes genéticas tienen un papel causal en la enfermedad”, los autores investigaron el genoma de 67.852 personas. Según ha informado Osakidetza y ha recogido la agencia EFE, tras aplicar 3 métodos estadísticos diferentes, el equipo identificó 18 genes que incrementarían el riesgo enfermedad inflamatoria intestinal con una certeza superior al 95%.
Las conclusiones del estudio, en el que han participado instituciones como Wellcome Trust UK, el Broat/MIT de Harvard y la Universidad de Lieja, podrían servir para diagnosticar la patología e indentificar individuos en riesgo. La definición de estos genes serviría también para definir el posible desarrollo de la enfermedad e, incluso, la respuesta al tratamiento, ya que los pacientes podrían ser estratificados para la personalización de la cura.
La influencia del estudio, que publica la revista Nature, podría llegar a alcanzar al sistema sanitario al completo. “La prevención y los tratamientos individualizados pueden repercutir en una disminución de los costes sanitarios”, explican los científicos en el comunicado. Actualmente, recuerdan, existen en España 170.000 afectados de enfermedad inflamatoria intestinal sin una cura efectiva.