Según informa la agencia EFE, la revista PLOS Medicine ha publicado recientemente 2 estudios que confirman la eficacia de esta técnica de autopsia mínimamente invasiva para determinar las causas de muerte en países en desarrollo.

El primero, liderado por el patólogo Jaume Ordi, demuestra una alta coincidencia entre los diagnósticos obtenidos con la autopsia mínimamente invasiva y los de la autopsia completa en una serie de pacientes adultos fallecidos en Mozambique.

De acuerdo con el investigador, la autopsia completa se considera el método de referencia para determinar la causa de muerte, pero es difícil llevarla a cabo en países en desarrollo debido a la falta de personal especializado y de infraestructuras necesarias para realizarlas.

Para sustituirla, se opta por la autopsia verbal o el análisis de la historia clínica, métodos poco fiables por su baja precisión. Por eso, en los últimos años se han desarrollado técnicas basadas en estudios de imagen que han mostrado ser precisas y aceptables, pero que implican procedimientos de alta tecnología no disponibles en estos países.

Sangre y tejido

En este contexto, los investigadores del proyecto CaDMIA han diseñado un método de autopsia mínimamente invasiva que consiste en una serie de análisis histológicos y microbiológicos sobre muestras de sangre, de líquido cefalorraquídeo y de órganos sólidos, obtenidas utilizando agujas de biopsia.

Se comparó la causa de muerte determinada por la autopsia mínimamente invasiva con la causa de muerte identificada con la autopsia completa en 112 pacientes adultos fallecidos. Los investigadores observaron una concordancia del 76% entre ambos diagnósticos, con una coincidencia aún mayor para las enfermedades infecciosas.

“Esta técnica puede significar una verdadera revolución en la metodología para determinar las causas de muerte en los países de renta baja, lo que debería traducirse en una notable mejora a la hora de establecer las prioridades en las políticas de salud”, ha afirmado Ordi.

Estudio comparativo

El segundo estudio publicado en PLOS Medicine revela una alta aceptabilidad de esta técnica en 5 países del África subsahariana y del sudeste asiático que han participado en el estudio, coordinado por la directora del departamento de Ciencias Sociales del Centro de Investigación en Salud de Manhiça (CISM), Khátia Munguambe.

Los científicos realizaron más de 500 entrevistas a informantes, incluyendo a personas que habían perdido recientemente a un miembro de la familia en Gabón, Kenia, Mali, Mozambique y Pakistán. Concluyeron que el 75% de los participantes querían conocer la causa de muerte del familiar fallecido, y que la aceptabilidad de la autopsia mínimamente invasiva era del 73%.

Estos 2 estudios forman parte de la colección de 12 artículos que va a publicar la revista científica sobre el proyecto CaDMIA, una iniciativa financiada por la Fundación Bill y Melinda Gates y el Fondo de Investigación Sanitaria del Ministerio de Salud que lidera ISGlobal.