El mecanismo por el que los poxvirus consiguen bloquear la respuesta inmune y la respuesta inflamatoria ha sido descrito en un estudio liderado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Las conclusiones del ensayo, realizado en ratones con el modelo de la viruela, se han publicado en la revista Nature Communications.

Según ha informado el centro, la viruela causó millones de muertes antes de ser erradicada mediante un programa global de vacunación en 1980. El trabajo demuestra que los poxvirus, familia a la que pertenece el virus de la viruela, producen una copia de los receptores celulares del factor de necrosis tumoral (TNF) para inhibir la respuesta inmune, tal y como ha explicado el autor principal del estudio, Alí Alejo.

“Los virus conocen mejor que nosotros cómo funciona el sistema inmune. Un mejor entendimiento de los mecanismos de evasión inmune por virus altamente virulentos puede enseñarnos nuevos trucos para mejorar los medicamentos”, ha explicado Antonio Alcamí, investigador del CSIC en el Centro de Biología Molecular Severo Ochoa.

El TNF está implicado en el inicio y la coordinación de la respuesta inflamatoria y activa células inmunes necesarias para la defensa ante las infecciones después de unirse a receptores específicos. En ocasiones, esta molécula se produce de forma incontrolada y causa una activación crónica de la respuesta inflamatoria que da lugar a enfermedades autoinmunes. Hace años, se descubrió que es posible usar versiones solubles de los receptores de TNF en la práctica clínica para tratar patologías como la artritis reumatoide.

Control de la inflamación

Ahora, los investigadores del CSIC han demostrado que los poxvirus utilizan un mecanismo similar para bloquear la respuesta inmune; la diferencia es que añaden un nuevo dominio, denominado SECRET, que interacciona con las quimiocinas, moléculas inmunes responsables de controlar la migración de las células inmunes a los sitios de infección e inflamación. Al bloquear las quimiocinas, los virus consiguen que las células inmunes no se dirijan a los tejidos infectados, inhibiendo así la respuesta inflamatoria.

El mecanismo combinado contra las quimiocinas y el factor de necrosis tumoral ideado por los poxvirus hace que el virus sea incapaz de causar la enfermedad. De esta manera, el efecto antiinflamatorio de los receptores del TNF se ve potenciado. Esta estrategia viral, según los investigadores, podría trasladarse a la práctica clínica, añadiendo el dominio SECRET a los receptores del TNF que se utilizan en la actualidad como medicamentos para frenar una respuesta inmune excesiva y tratar enfermedades autoinmunes.

“Es interesante comprobar cómo el conocimiento básico de las estrategias ‘secretas’ utilizadas por el virus de la viruela para evadir nuestras defensas podría utilizarse ahora para mejorar medicamentos que pueden curar enfermedades y mejorar nuestra calidad de vida”, concluye Alcamí, que inició este estudio hace más de una década, cuando trabajaba en la Universidad de Cambridge (Reino Unido).