Según ha informado la Consejería de Castilla-La Mancha, el hospital conquense lidera este proyecto, que incluye a otros 16 centros hospitalarios de España, 12 de los cuales son de la misma comunidad. A través de dicho proyecto, se han diseñado los indicadores para medir la implantación de las indicaciones, además de comparar resultados entre centros.

Las recomendaciones incluyen no solicitar marcadores tumorales serológicos como cribado poblacional salvo que los pacientes pertenezcan a grupos de riesgo; no realizar HbA1C más de 2 veces al año en pacientes diabéticos con buen control clínico y metabólico; no realizar estudios de cribado tiroideo en pacientes ingresados; no realizar reevaluación de anticuerpos antinucleares en tiempos inferiores a 3 meses y no utilizar creatina cinasa en el diagnóstico de infarto agudo de miocardio.

De acuerdo con Prada, el objetivo de la evaluación es lograr gestionar mejor la demanda y conocer los resultados en relación a qué se hace mucho, qué se hace poco y qué se hace mal. Con los datos que reflejen estos indicadores se podrán identificar las áreas de mejora y optimizar la asistencia en colaboración con los distintos servicios implicados, tanto del área de Atención Primaria como de especializada.