“La determinación de vitamina B12 es una prueba accesible y barata, muy alejada de los costes que podría suponer un diagnóstico tardío”, ha señalado la jefa del Servicio de Análisis Clínicos del Hospital Sant Joan, María Salinas, según la cual el aumento de peticiones derivado de la automatización “mejora la calidad de vida de los pacientes y, además, ahorra costes”.

Desde su implantación, la estrategia automatizada de petición de esta prueba ha permitido diagnosticar 72 nuevos casos de déficit de vitamina B12, una deficiencia habitual, sobre todo en ancianos. Provoca sintomatología anémica, alteraciones digestivas y neurológicas que a veces pueden pasar inadvertidas; si no se detecta a tiempo, puede dar lugar a un déficit cognitivo irreversible.

De ahí la importancia de la estrategia del Hospital Sant Joan, que forma parte de las más de 200 que ha implantado el servicio de cara al paciente, y que han permitido un ahorro acumulado de 40.000 euros en los últimos 5 años. Como consecuencia, se ha incrementado el número de algunas pruebas, como la de la vitamina B12, y se han reducido otras innecesarias.

El Servicio de Análisis Clínicos del Hosptial Sant Joan de Alicante dirige el proyecto Redconlab a nivel nacional, en el que se compara la demanda de pruebas entre diferentes centros para detectar ineficiencias y así poder corregirlas.