Este estudio analizó las biopsias, algunas realizadas 40 años antes, de 302 mujeres con tumores benignos de mama. Cuando se comparó los tejidos de aquellas mujeres que habían desarrollado cáncer de mama con las que no, se dieron cuenta de que había un marcador, el Ki67 que multiplicaba por 5 el riesgo de sufrir la enfermedad. Este marcador sufre cambios durante la vida de la mujer y causa la mayoría de tumores de mama.

Hacer pruebas con el Ki67 es algo común en la práctica clínica, pero ha sido ahora la primera vez que se ha vinculado con tejido precanceroso y se ha usado como una herramienta en la predicción. Según comenta una de las co-autoras, Rulla Tamimi, este hallazgo podría facilitar el cribado en este tipo de cánceres y a reducir los riesgos con unas estrategias más acertadas. Hasta el momento, no existen métodos más fiables para conocer el nivel de riesgo.

Los resultados pusieron de manifiesto que las mujeres con más cantidad de Ki67 en el tejido mamario tenían 5 veces más posibilidades de padecer un cáncer. La mayoría de los tumores malignos de mama surgen en las células epiteliares de la mama, y revisten a los lóbulos productores de leche y a los conductos mamarios. Estas células son las que sufre los cambios más llamativos e la vida de una mujer.

Que los médicos realicen diversas pruebas para concretar los niveles e Ki67 o es algo nuevo. La novedad de este estudio radia en que ha sido el primero en relacionar este marcador con el tejido precanceroso, lo que lo convierte en una poderosa arma de predicción (imagen del estudio Harvard Gazzete).