“Las proteínas de membrana representan entre el 20 y el 30% de las proteínas en los seres vivos, y además son las dianas de aproximadamente el 60% de los fármacos actualmente en el mercado”, indica Ismael Mingarro, coordinador del estudio.

El estudio, publicado en Scientific Reports, muestra que la eficiencia de la inserción en la membrana de estas proteínas depende de factores relacionados con aminoácidos concretos como su composición, su longitud, su posición, su proporción y distribución. De hecho, minimizar su tamaño “facilita su utilización en nuevas aplicaciones biotecnológicas, y que sea posible insertar secuencias con aminoácidos ‘orables’ para esa inserción, pero que realicen funciones específicas”, explica Mingarro.

Además, existe una correlación entre los datos experimentales de inserción y las predicciones obtenidas mediante el algoritmo computacional usado. Tal y como indica el coordinador, “una forma de mejorar todavía más este algoritmo sería añadir las posibles interacciones entre los aminoácidos, así como el efecto iene la presencia de residuos de prolina en estas regiones”.

A diferencia de otros estudios, esta investigación se ha obtenido de bases de datos de proteínas de membrana cuya estructura ha sido resuelta a nivel atómico. Carlos Baeza-Delgado, autor principal del artículo, señala que “la información de partida proviene de proteínas nativas, que la naturaleza ha seleccionado a lo largo de la evolución conjuntamente con los componentes lipídicos que forman las membranas biológicas”.

Los resultados obtenidos fueron validados en dos laboratorios universitarios distintos: en la Universidad de Valencia y la Universidad de Estocolmo. La investigación ha contado con la colaboración del Ministerio de Economía y Competitividad a través de Fondos FEDER, el programa PROMETEO de la Generalitat Valenciana, la Fundación Sueca para Investigación Estratégica, y el Consejo Europeo de Investigación, entre otras entidades.