Según explican los autores, la deficiencia de testosterona (hipogonadismo) es frecuente en varones en hemodiálisis, pero sus consecuencias clínicas no se habían caracterizado satisfactoriamente. Ya que esta hormona provoca eritrocitosis y síntesis muscular, plantearon la hipótesis de que su deficiencia pudiera estar asociada a una masa muscular baja, a la inactividad física y a dosis más altas de FEE.

Para demostrarla, realizaron un estudio transversal con 57 pacientes varones en hemodiálisis. Ninguno de ellos estaba recibiendo tratamiento sustitutivo con testosterona. La cantidad total de testosterona se midió en el suero. Se evaluaron la composición corporal (mediante un análisis de impedancia bioeléctrica) y la actividad física (mediante el uso de podómetros).

Los pacientes con concentraciones séricas de testosterona por debajo de los límites de normalidad se consideraron hipogonadales; 20 pacientes (35%) se clasificaron en este grupo. Eran de edad avanzada y presentaban una presión arterial media más baja, concentraciones más altas de interleucina 6, masa corporal magra más baja y masa corporal grasa más alta.

Se observó una asociación negativa entre la dosis de testosterona y de FEE normalizada en análisis de regresión univariante y multivariante. Las concentraciones de testosterona estaban directamente correlacionadas con la masa corporal magra, independientemente de los factores de confusión. Los pacientes hipogonadales presentaban una actividad física más baja.

Basándose en los resultados, los investigadores concluyen que el hipogonadismo en pacientes en hemodiálisis está asociado a dosis más altas de FEE, masa muscular reducida y actividad física baja. Según los autores, el vínculo entre las concentraciones bajas de testosterona y la inactividad física está posiblemente relacionado con la masa muscular reducida debido a una síntesis de proteínas musculares insuficiente.