Según informa la agencia EFE, los sherpas han desarrollado mecanismos metabólicos que ayudan a los tejidos a usar el oxígeno más eficientemente y, por tanto, tener una mayor capacidad de adaptación a la altura extrema.

El estudio forma parte del proyecto Xtreme Everest y se basa en el análisis de muestras de sangre y músculos de un grupo de sherpas y otro de científicos que trabajaban en el campo base.

Las mitocondrias eran más eficientes en las muestras de los sherpas, en las que se apreció un aumento de los niveles de fosfocreatina después de 2 meses, mientras que en las muestras de los científicos los niveles se mantenían.

De acuerdo con los investigadores, estos resultados sugieren una base metabólica en la adaptación a la altura de los sherpas y explican el desempeño mayor de los alpinistas sherpas de élite en altitudes extremas.

El estudio puede servir como base para desarrollar nuevas terapias frente a la hipoxia. En ese ámbito trabaja un grupo que acompaña al alpinista Ferran Latorre en su subida al monte Everest dentro del proyecto #CAT14x8.000.