La investigación, publicada en Bioquímica Clínica, evaluó a 32 pacientes diabéticos cuya hemoglobina mostraba un pico inusual mientras se realizaban pruebas de hemoglobina glicosilada en el laboratorio del Hospital General Universitario de Albacete durante un período de 3 años. Las mediciones se realizaron mediante cromatografía líquida de alta resolución utilizando Variant™ II Turbo Kit-2.0.

Posteriormente, las muestras de los 32 pacientes se enviaron al Hospital Clínico San Carlos de Madrid para realizar la caracterización molecular de cualquier variante de hemoglobina. Así descubrieron el que, según califican los autores, es uno de los mayores hallazgos de hemoglobina Le Lamentin en una muestra de pacientes.

Es posible que el hecho de que la región estudiada no estuviera muy poblada influyera en la supervivencia de la hemoglobina Le Lamentin a lo largo de los siglos, según sugieren los autores. Una población limitada de habitantes en una región favorece la perpetuación de enfermedades endémicas debido a las altas probabilidades de traspasarlo de generación en generación, apuntan los especialistas en este ámbito.

Las conclusiones evidencian la necesidad de revisar sistemáticamente los cromatogramas, pues, según señalan los expertos, la presencia de esta variante de hemoglobina subestima el verdadero valor de la medición de hemoglobina glicosilada (Hba1c) por HPLC (por sus siglas en inglés de high performance liquid chromatography).