Las células β pancreáticas tienen una tasa de renovación muy baja y sus niveles de proliferación se sitúan entre el 0,4 y el 6% de las células diarias, en función de la edad del sujeto en cuestión. El escaso número de células β replicativas dentro del islote hace que el análisis molecular de las vías implicadas en la replicación de células β en islotes completos sea complicado. Ello se debe, principalmente, a que este proceso camufla las células posreplicativas, que existen en cantidades muy superiores al otro tipo de células. 

Ante esta situación, un equipo de científicos del Centro de Investigación Biomédica en Red de Diabetes y Enfermedades Metabólicas Asociadas (CIBERDEM) y del Centro de Regulación Genómica (CRG) ha elaborado una técnica para aislar las células β pancreáticas replicativas con el objetivo de poder analizarlas genéticamente.

Los hallazgos muestran que el aislamiento de dichas células se produce en “poblaciones celulares altamente puras”, según informan los investigadores que han participado en el estudio. Ello promueve una interpretación adecuada de los resultados de transcriptómica que se logran a partir de las poblaciones celulares obtenidas, tal y como subrayan.

Para lograr esta técnica, los investigadores han adaptado procedimientos utilizados en single cell analysis para superar las limitaciones derivadas del reducido número de células que se obtienen y del proceso de fijación al que se someten. El estudio, titulado Purification of replicating pancreatic β-cells for gene expression studies, se publica en la revista Scientific Reports.

“La expansión de la masa de células β pancreáticas representa una terapia prometedora para el tratamiento de la diabetes. Es por esta razón que descifrar los mecanismos subyacentes a este proceso es crucial para el desarrollo de terapias dirigidas a alcanzar este objetivo”, informan los expertos en este ámbito en una nota de prensa del CIBERDEM.