“Con la fecundación in vitro tradicional sólo lograríamos el 10% de los nacimientos que se logran actualmente”, señala el director de la Clínica Mar&Gen, Jan Tesarik, en una nota de prensa. Para el experto, tanto la evolución de la fertilidad humana en los últimos 40 años, como el éxito actual de la fecundainción asistida, han dependido de 5 grandes avances médicos en el campo de la concepción:

  1. Criobiología.
  2. Cultivo celular.
  3. Genética molecular.
  4. Estimulación ovárica.
  5. Micromanipulación celular.

La criobiología “ha cobrado relevancia con la posibilidad de obtener varios óvulos y de formar varios embriones a la vez”, explica Tesarik sobre una técnica que permite guardar embriones y óvulos de buena calidad cuando se desea retrasar la maternidad. Actualmente, indica, se recomienda congelar óvulos no fecundados a las mujeres que han decidido no tener niños antes de los 35 años para preservar su fertilidad en el futuro.

Respecto al cultivo celular, Tesarik destaca la posibilidad de alargar el tiempo durante el cual los embriones resultantes de la fecundación asistida pueden permanecer fuera del organismo materno, sin comprometer su vitalidad. Este lapso, explica, permite diferenciar y escoger los embriones de mayor calidad, así como “salvar” a óvulos que no son completamente maduros, pero pueden salir adelante en laboratorio.

Por otro lado, aunque las técnicas de genética molecular no han sido suficientemente evaluadas, Tesarik prevé que, a medio plazo, se obtengan resultados convincentes que permitan su aplicación clínica. “Podrán, en un futuro no lejano, tratar los embriones afectados por diferentes anomalías genéticas para convertirlos en embriones normales, que podrán ser transferidos en el útero de la madre y dar origen al nacimiento de un niño sano”, asegura.

En cuanto a la estimulación ovárica, el director de la clínica ha destacado la cada vez mayor personalización de la técnica. “Actualmente, se utilizan preparaciones hormonales, definidas y estandardizadas, que actúan de una manera concreta en cada paciente, aumentando no sólo la cantidad sino también la calidad de los óvulos”, explica. Recuerda, así mismo, que la micromanipulación celular “se utiliza para la semiclonación reproductiva y permitirá crear óvulos y espermatozoides artificiales a partir de otros tipos de células de los mismos pacientes, con su propia carga genética”.