El proyecto DBS (dried blood spots) acaba de ponerse en marcha con el objetivo de buscar nuevos métodos de análisis clínicos no invasivos. Participan investigadores del Instituto de Investigación Sanitaria de Aragón (I3A) y el Centro Nacional de Investigación Científica de Pau, con la colaboración del Centro Universitario de la Defensa en Zaragoza y del Centro Hospitalario Universitario de Angers.

Según ha informado la Universidad de Zaragoza (UNIZAR), el DBS surge de la búsqueda de métodos alternativos a la venopunción para los recién nacidos, a los que la extracción tradicional de sangre les resulta muy traumática. Además de las ventajas para los neonatos, se ha comprobado que este procedimiento tiene otras ventajas.

Biobancos y estudios

Por ejemplo, una vez secas, las muestras son más estables que una muestra convencional de sangre, lo cual permite almacenarlas fácilmente incluso a temperatura ambiente. Esto convierte al DBS en válido para los biobancos, en los que se almacenan muestras que pueden ser útiles para estudiar o diagnosticar enfermedades a lo largo de la vida del paciente.

Además, la toma de estas muestras es mucho menos invasiva y fácil, hasta el punto de que el propio paciente o sus familiares pueden recoger la sangre y enviarla por correo. Este tipo de procedimiento facilita también el desarrollo de estudios epidemiológicos, en los que se solicitan voluntarios para analizar su sangre y comparar grupos de pacientes.

“Esto conlleva una mejora en la calidad de vida de enfermos crónicos o de aquellos con movilidad reducida, que necesitan controles frecuentes y que viven en zonas alejadas de hospitales o laboratorios clínicos”, subraya Martín Resano, investigador del I3A de la UNIZAR.

El proyecto DBS pretende aumentar la implantación de este método en 2 ámbitos concretos: el control de pacientes con prótesis de cadera o rodilla y el diagnóstico de la enfermedad de Wilson, una patología enmarcada en el grupo de las enfermedades raras que es fácil de tratar, pero difícil de detectar en edades tempranas. “Puede llegar a ser mortal sin el tratamiento adecuado”, añade Resano.

El proyecto DBS pretende igualmente buscar alternativas menos invasivas todavía, como el empleo de orina en lugar de sangre depositada en papel de filtro. Está cofinanciado al 65% por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER) a través del Programa Interreg V-A España-Francia-Andorra (POCTEFA 2014-2020).

El objetivo del POCTEFA es reforzar la integración económica y social de la zona fronteriza España-Francia-Andorra. Su ayuda se concentra en el desarrollo de actividades económicas, sociales y medioambientales transfronterizas a través de estrategias conjuntas a favor del desarrollo territorial sostenible.