Según explican en un comunicado, hasta antes de la remodelación, esta zona del hospital, en la que diariamente se atiende a más de 200 pacientes, estaba dividida en 2 mitades por un pasillo de circulación, una de las cuales estaba reservada para la sala de espera y la otra para el tratamiento asistencial.

Con la reforma se han suprimido todas las barreras arquitectónicas y la sala de espera se ha incorporado visual y espacialmente al pasillo de circulación, lo que ha permitido ganar más números de asientos y eliminar la sensación de agobio que había anteriormente.

Por otro lado, se han añadido 28 metros a la zona asistencial, con lo cual se ha conseguido un puesto adicional de extracción de sangre (6 puestos en lugar de los 5 que había antes). Además, la ampliación de la zona de recepción de muestras también ha permitido la creación de un puesto adicional.

La compartimentación de espacios de esta zona asistencial del hospital se ha realizado mediante vidrio con una banda de vinilo en su parte central para conseguir la privacidad de los pacientes. La utilización de este tipo de material permite lograr una sensación de mayor amplitud. La reforma ha costado casi 60.000 euros.