Detectar esa activación es posible con una sola gota de sangre. La misma que hace falta para medir los niveles de glucosa. En la actualidad, los pacientes utilizan tiras reactivas para este fin en su día a día, acudiendo a un análisis de laboratorio para obtener valores más exactos. Esta situación, sin embargo, es posible que cambie en breve gracias a un invento de la Universidad de Sevilla y de la Universidad de Carolina del Norte.

Pruebas más rápidas

Un equipo conjunto ha diseñado un microdispositivo portátil que detecta la diabetes en la sangre en menos de 3 minutos. El aparato separa y analiza con mayor precisión la muestra, en la que identifica sin problemas la hemoglobina glicada y la albúmina. Esto, según los investigadores, facilitará el control y seguimiento de los pacientes diabéticos, además de predecir mejor el riesgo de padecer esta enfermedad.

Otro avance reciente a nivel de precisión llega de la mano de la Universitat Politècnica de València (UPV), CIC biomaGUNE y el CIBER-BBN del Instituto de Salud Carlos III. Un trabajo conjunto ha permitido desarrollar un nuevo método basado en nanopartículas de oro para detectar cocaína y micoplasma en bajas concentraciones. Se basa en la liberación de un colorante fácilmente identificable por espectroscopía SERS desde el interior de las nanopartículas.

También se utilizan colorantes en el nuevo biosensor electroquímico diseñado por la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) para detectar mutaciones genéticas de forma rápida en muestras tomadas de células sanguíneas. En concreto, se han detectado 2 de las mutaciones genéticas más comunes asociadas a la fibrosis quística, la F508del y la p.Gly542Stop, en muestras reales extraídas de células sanguíneas de pacientes con esta patología.

 

Este biosensor aporta rapidez al proceso; lo mismo que busca el sistema de detección de malaria desarrollado por la Universidad de Duke (Estados Unidos), que utiliza espectroscopia de fase cuantitativa para identificar las células infectadas. En la misma línea, investigadores de la Universidad de California, en Los Ángeles, han desarrollado un test rápido para detectar proteínas en la sangre y el plasma en 10 minutos; un tiempo mínimo frente a las 4 horas necesarias actualmente como mínimo. La prueba, además, puede hacerse en la misma consulta del médico.

En esta ocasión, los científicos se han centrado en desarrollar una reacción en cadena iniciada cuando está presente la proteína específica que se está buscando. El proceso, recogido en la revista ACS Nano, ocurre a temperatura ambiente y puede usarse para identificar una amplia variedad de proteínas, que son biomarcadores de cáncer y otras enfermedades.

La proteína C reactiva (PCR), por ejemplo, es un marcador de la inflamación, que a su vez puede serlo también de riesgo significativo de enfermedad renal crónica en pacientes con artritis reumatoide. Es lo que piensan investigadores de Okinawa (Japón). Por otro lado, los niveles en plasma del antígeno carbohidrato 125 (CA125) se correlacionan fielmente con la sobrecarga hídrica en pacientes con insuficiencia cardiaca aguda (ICA).

Biopsia líquida

Los avances en el conocimiento de biomarcadores basados en la sangre explican la fuerza que está tomando en los últimos tiempos la biopsia líquida. Las novedades sobre esta técnica se han abordado este mes de septiembre en el primer simposio internacional sobre biopsia líquida, que reunió en Granada a unos 150 expertos de varios países.

El encuentro formaba parte de un proyecto europeo denominado LiqBiop-Sens y cofinanciado por el Programa Horizonte 2020. Su impulsor ha sido el grupo de investigación de biopsia líquida y metástasis ubicado en el Centro Pfizer – Universidad de Granada – Junta de Andalucía de Genómica e Investigación Oncológica (GENYO), liderado por el director científico de dicho centro, José Antonio Lorente.

 

El grupo tiene varias líneas de investigación. Entre ellas están la caracterización genética de células tumorales circulantes (CTC) y del tumor primario en pacientes con cáncer mama; los mecanismos moleculares de la dormancia tumoral en cáncer de mama; los marcadores de respuesta al tratamiento en cáncer de pulmón; los marcadores angiogénicos y estructurales relacionados con la muerte súbita cardiaca, y la aplicación de la genómica funcional al desarrollo de nuevas estrategias terapéuticas en el cáncer de mama.

En ámbitos similares trabaja el Mayo Clinic Center, cuyos investigadores han anunciado el hallazgo de un nuevo método de diagnosticar el cáncer de ovarios a través de la biopsia líquida. George Vasmatzis, médico jefe del Departamento de Laboratorio Médico y Patología del centro, asegura haber encontrado líquidos que pueden detectar la aparición o reaparición de este cáncer mediante muestras de sangre y secuencias de ADN.

Plasma seminal

Las novedades de este mes han alcanzado también el campo de la reproducción. Bioquímicos del Hospital Universitario Merkur, del Zagreb (Croacia) han desarrollado un sistema de diagnóstico fiable para la infertilidad masculina que se basa en la determinación de la fructosa en el plasma seminal a través del método enzimático. Se usaron 43 muestras de plasma seminal de voluntarios sanos.

De acuerdo con los investigadores, la evaluación de la calidad del semen no solo requiere un análisis cualitativo y cuantitativo de los espermatozoides, sino también análisis bioquímicos del plasma seminal. Todas las muestras dieron mediciones dentro del intervalo de referencia (8,3 a 27,8 mmol/L) y los resultados fueron de 8,8 a la 23,6 mmol/L.