“Los códigos de barras genéticos se han desarrollado y aplicado antes, pero se han basado en métodos que también pueden cambiar las propiedades celulares. Nuestros códigos de barras son diferentes, pues pueden ser inducidos en regiones específicas del genoma de ratones sin que ello influya en el desarrollo fisiológico de los animales”, asegura Hans-Reimer Rodewald, autor del artículo.

Tecnología denominada Pylox

Los investigadores han llamado a esta nueva tecnología Pylox, basada en el sistema de recombinación Cre/loxP que permite el etiquetado de cientos de miles de células individuales a través de códigos de barras. Este sistema sustituiría a otros marcadores celulares menos eficaces como los de integración viral, los códigos de barras virales, las estrategias de transposones y la edición genética a través de Crispr-Cas9.

"Este generador aleatorio de código de barras de ADN puede generar hasta 1,8 millones de códigos de barras genéticos. Con él, podemos identificar los códigos que se generan en un único experimento”, señala Thomas Höfer, especialista en biología en DKFZ. Cuando las células madre hematopotéticas se dividen y maduran, los códigos de barras se conservan, lo que permite conocer de qué célula madre procede cada una de las posteriores células.

Los científicos comprobaron que de una sola célula madre podían originarse 2 ramas. En una de ellas, se generan células T y células B, mientras que, en la otra rama, se forman glóbulos rojos y otro tipo de glóbulos blancos como los monocitos y los granulocitos.  Además de conocer el desarrollo de las células madre, el código de barras genético podría aplicarse a enfermedades como la leucemia para conocer el lugar en el que el proceso comienza a fracasar e intentar revertir el fallo.