El proceso, no invasivo, “ofrece una alta sensibilidad y especificidad para la localización de esta bacteria, que se adquiere por vía oral y causa de gastritis y úlceras, tanto del estómago como del duodeno”, explican en una nota de prensa.

Se trata, además, de una prueba diagnóstica apta para niños y mujeres encintas, ya que “el proceso consiste simplemente en ingerir una pastilla y soplar en una bolsa que posteriormente se envía al hospital para su interpretación”, señalan.

Los consultorios de Rincón de Soto y Aldeanueva de Ebro, ambos en la Rioja, se han sumado al uso de esta técnica, una de las más utilizadas en Atención Primaria, tanto como test inicial de diagnóstico como para el control de la respuesta al tratamiento.

Esta ampliación de servicios, que correrá a cargo del servicio de enfermería y que se ha ido incorporando progresivamente a varios consultorios y centros de salud de la comunidad, supondrá un gran avance teniendo en cuenta que, hasta el año 2012 este test únicamente se realizaba en el Hospital San Pedro de Logroño y en la Fundación Hospital Calahorra.