Audrey Bowden y Gennifer Smith, ingenieras de la Universidad de Stanford y creadoras del invento, partieron de la necesidad de reducir los tiempos de espera, sobretodo en pacientes crónicos y de conseguir una fiabilidad que la tradicional de la varilla de medición no garantizaba si se usaba en el hogar.

Hasta ahora, con el método de la tira de papel se han medido los niveles de glucosa, proteínas y otras sustancias en sangre que pueden mostrar indicios de diabetes, enfermedades renales, infecciones del tracto urinario e incluso cáncer de vejiga.

“Parece fácil, sólo hay que sumergir el palito en la orina y esperar a que las almohadillas cambien de color…pero puede salir mal”, advierte Bowden, “por ejemplo si hay muy poca orina en la varilla o demasiada. Los médicos no terminan de confiar en que estos resultados sean exactos”.

Por eso su método, aunque basado en la tira reactiva, promete generar datos mucho más exactos. En primer lugar, se plantearon que la percepción del color puede ser diferente según el fondo sobre el que se mire, de manera que su comparación con la tabla de resultados puede no ajustarse a la realidad.

Para resolver el primer inconveniente, Smith y Bowden han diseñado una caja negra de piezas entrelazadas; fácil de montar, almacenar e incluso enviar por correo. Además, han creado un sistema de capas para controlar la cantidad necesaria de orina y su reparto uniforme.

La apertura, ubicada en la parte superior del cubo, servirá para situar la lente del teléfono móvil y grabar, a través de un software específico, los resultados que se produzcan dentro de la caja. Los tiempos de espera oscilarán entre los 30 segundos y los 2 minutos.

“Es una molestia ir a la consulta del médico para una prueba tan sencilla”, ha señalado Smith en declaraciones a Standford News. “Este dispositivo podría eliminar la sobrecarga hospitalaria en países desarrollados y brindar la oportunidad de acceso a están pruebas en países sin recursos".