El urinoanálisis como prueba fundamental en el diagnóstico del fracaso renal agudo ha centrado una sesión clínica general en el Hospital Virgen de la Luz de Cuenca. La han impartido especialistas de los servicios de nefrología y análisis clínicos del centro, tal y como ha informado el Gobierno de Castilla-La Mancha en una nota.

“En un fracaso renal agudo y de una manera genérica, podemos tener información con un análisis de orina rutinario mediante anormales y sedimento de orina”, ha señalado la residente de Análisis Clínicos María Fina Chilet, quien ha intervenido en la sesión junto a la nefróloga Ana Isabel Martínez Díaz.

Ambas han destacado la importancia del urinoanálisis para diagnosticar y manejar el fracaso renal agudo. Asimismo, han presentado un caso clínico en el que tenían un papel señalado los eosinófilos, unas células que se encuentran en la orina y que se examinan para la detección de la nefritis intersticial aguda. “Deben solicitarse expresamente”, ha aclarado Chilet.

Las pruebas de urinoanálisis las solicitan sobre todo los servicios de nefrología, urgencias y medicina interna y requieren de la especialización de los facultativos de Análisis Clínicos para el estudio correcto de los resultados; estos especialistas se encargan también de la comunicación y contacto con los servicios hospitalarios implicados.

De acuerdo con el Gobierno de la comunidad autónoma, el urinoanálisis es un método “barato y sencillo” que se puede utilizar antes que otras técnicas diagnósticas mucho más invasivas o complejas. “Aunque se trate de un análisis rutinario, aporta una información fundamental”, añade el comunicado.

“Es una técnica sencilla pero muy útil ante una sospecha diagnóstica”, ha comentado, por su parte, Martínez Díaz, según la cual el urinoanálisis puede ser una prueba diagnóstica por sí mismo u orientativa sobre el diagnóstico. “Debemos optimizar los recursos y saber interpretar los resultados”, ha subrayado la nefróloga.