Tras un año de institucionalización se reduce una media del 6,2% de personas que toman un medicamento específico. Esta es la conclusión a la que ha llegado la ACRA (Asociación Catalana de Recursos Asistenciales) en un informe sobre el paciente polimedicado que ha presentado ante expertos europeos y en el que destaca la necesidad de colaboración internacional para ampliar este tipo de investigaciones.

Tal y como señala en una nota de prensa, es imprescindible contar con mejores datos para tomar mejores decisiones en beneficio de la salud de los mayores. El director de estrategia de ACRA, ha explicado a expertos y miembros de las organizaciones europeas qué impacto tiene la institucionalización en los centros residenciales sobre el perfil de consumo de medicamentos que toman los usuarios.

La ACRA afirma en su nota que más allá del interés científico y social del estudio, la presentación de este informe también busca trasladar la necesidad de colaboración internacional. Esta organización considera vital ampliar el estudio del paciente polimedicado entre organizaciones de distintos países, ya que esto permitiría comparar los sistemas sociales de salud y contar con una base de datos más amplia para tomar mejores decisiones.

La investigación liderada por la ACRA se ha realizado entre un millar de usuarios de 21 centros asociados a esta institución. Los resultados indican que, al cabo de un año de institucionalización, hay una disminución media del 6,2% de personas que toman un medicamento específico entre todos los fármacos estudiados y, en consecuencia, un mantenimiento de la calidad de vida de los usuarios.

ACRA explica que se ha podido determinar que la reducción se concentra, principalmente, en aquellos fármacos relacionados con patologías en que los hábitos de vida saludables tienen un papel fundamental.