Esta técnica, mínimamente invasiva podría ayudar a conocer las causas más comunes de defunción y adaptar así las políticas sanitarias; todo ello con el consentimiento de las familias que, por motivos religiosos no suelen consentir el “despiece” del difunto.

Jaume Ordi, coordinador del equipo de patólogos y epidemiólogos ha liderado la creación de un método de extracción de tejidos que consiste en pinchar y “succionar” material biológico de cuatro puntos estratégicos del cuerpo. Estas punciones sobre los distintos órganos no dejan sobre el cadáver ningún tipo de cicatriz.

La búsqueda debe iniciarse a ciegas; es decir, se procede a investigar el primer punto y, en caso de no hallar la causa de la muerte se realizan varios pinchazos más en las inmediaciones del tejido. Si la respuesta es negativa, el forense pasaría a realizar la punción sobre otro órgano.

La jeringuilla utilizada, de apenas 1 cm de diámetro y 2 de émbolo, es capaz de extraer 1 centímetro cúbico de líquido o tejido del hígado, los pulmones, el torrente sanguíneo y el plasma cefalorraquídeo. Un proceso que ya se ha puesto en práctica de forma experimental en Mozambique.

Entre 2011 y 2012, el servicio de Anatomía Patológica del Hospital de Maputo realizó autopsias “sin bisturí” a 280 cadáveres, obteniendo un 75% de aciertos en el diagnóstico. La cifra ha sido considerada como un éxito por los científicos, ya que de estas personas no existía ningún tipo de información clínica disponible.

Aunque este “sucedáneo de autopsia”, como lo llaman los investigadores, “no tendría ningún sentido en un país europeo, donde existe un registro exhaustivo de las causas de muerte de la población” si ha resultado ser útil en Mozanbique. Gracias a los resultados, las autoridades saben ahora que las principales causas de muerte son: meningitis, neumonía, infecciones y diarreas.

IsGlobal prevé un nuevo experimento empírico en Maputo que será íntegramente financiado (5 millones de dólares) por la Fundación Bill y Melinda Gates y consistirá en el examen de 300 niños fallecidos. El objetivo final será la formación de médicos en el propio país y la expansión de la técnica en toda África y parte de Asia.