La biopsia líquida no está al alcance de todos los españoles, según Federico Rojo.

La biopsia líquida no está al alcance de todos los españoles. Así lo que considera el patólogo Federico Rojo. Él es experto en medicina de precisión, campo del que forma parte dicha prueba. “Otros países europeos o americanos han promovido iniciativas muy importantes de medicina de precisión para garantizar el acceso al estudio de esos biomarcadores. España se está quedando un poquito fuera. No hay ninguna iniciativa de este tipo”.

“Desde la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) y la Sociedad Española de Anatomía Patológica (SEAP-IAP) hace años que intentamos promover una iniciativa que garantice el diagnóstico de calidad y rápido a todos los pacientes con cáncer. Pero hasta ahora no hemos podido hacerlo”, explica el jefe de Servicio de Anatomía Patológica de la Fundación Jiménez Díaz. Según el especialista, la “falta de iniciativa” de las administraciones hace que la mayoría del peso de las determinaciones recaiga en la industria.

“Es una situación anómala, que no ocurre en ningún otro país”, recalca Rojo, consciente de que “un porcentaje de pacientes, importante en algunas comunidades autónomas, que no tiene acceso a biomarcadores”. Unas diferencias que, en el caso de la biopsia líquida, se acentúan. “El número de hospitales que tienen recursos para hacer este tipo de pruebas es muy pequeño. Probablemente estemos hablando como máximo de 50 hospitales, siempre en hospitales y ciudades grandes”.

Sin datos fiables

“El paciente que está en un hospital comarcal, en una comunidad con población más dispersa, no puede acceder a una alternativa a procesos más cruentos de obtención de tejido o de biopsia para el estudio de una alteración molecular”, asegura Rojo. Extremadura, Castilla-La Mancha y algunas zonas de Andalucía son algunas de las áreas de España donde no está disponible la biopsia líquida.

“Es la percepción que tenemos. Dependiendo de dónde vivas, tu acceso a los recursos sanitarios es distinto. Pero es la percepción. España es uno de los países que carece de registros”, cuenta el anatomopatólogo.

“No existen datos fiables de incidencia de cáncer -aclara-. No tenemos datos fiables de mortalidad, de eficacia de tratamientos. En España no hay ningún tipo de registro que nos permita extraer datos para tener la seguridad de que hay una desigualdad en el acceso a fármacos, tratamientos o recursos sanitarios. Los datos que se publican son extrapolados de los datos de algunos centros concretos. Y obviamente eso no es reflejo de la realidad del país”.

Medicina de precisión

Según explica Rojo, la biopsia líquida es una de las herramientas de las que dispone la medicina de precisión. “Este cambio en la forma de diagnosticar, sobre todo en lo que nos compete a nosotros como patólogos -comenta-, se basa en una serie de innovaciones, en el conocimiento, en la biología, en la disponibilidad de técnicas y biomarcadores, y también en el uso de técnicas poco invasivas como es la biopsia líquida”.

“El cáncer de pulmón es uno de los tumores donde más alteraciones hemos encontrado. Y uno para los que más fármacos hemos demostrado que son eficaces para bloquearlas”, asegura el especialista.

Dentro de este campo, el cáncer de pulmón es una de las patologías en las que más se ha avanzado. “Es una de las enfermedades donde hemos encontrado más alteraciones que podamos bloquear de forma específica con fármacos dirigidos -cuenta-. Hace unos años, el cáncer de pulmón era una enfermedad fatal. La única opción era una quimioterapia basada en platino, muy agresiva, que además mejoraba poco la supervivencia de los pacientes”. Sin embargo, en estos momentos las opciones se han multiplicado.

Esto ha dado lugar a un cambio “radical” de perspectiva. “En algunos subgrupos de pacientes con cáncer de pulmón podemos empezar a hablar de cronificación de la enfermedad”, afirma Rojo, que explica que estos pacientes disponen ahora de fármacos biológicos de nueva generación y de inmunoterapia. “De nuevo, el cáncer de pulmón es uno de los tumores donde la inmunoterapia está demostrando ser más eficaz. Hay pacientes que 5-6 años después están vivos. Eso no lo habíamos visto jamás”.

El papel del patólogo

La biopsia líquida en particular y la medicina de precisión en general pueden aplicarse a otras patologías. “Prácticamente todos los tumores tienen algún subgrupo de pacientes que se puede beneficiar. Lo más importante es que podamos identificar qué pacientes se van a beneficiar”, señala el jefe de servicio, que reconoce que hay bastante confusión en lo que respecto a las competencias de anatomopatólogos y analistas clínicos en este ámbito.

“En cada centro se han estructurado las competencias o capacidades sobre esa medicina de biomarcadores muchas veces por iniciativas personales. Por disponibilidad de un especialista que tenga la formación y el impulso de crear un laboratorio dedicado a la identificación de dianas moleculares o al estudio de la biopsia líquida. Pero realmente no hay una definición clara por parte de la Administración de quiénes son los responsables de trabajar en este campo. Esto puede generar conflictos y en algunos hospitales lo genera”, admite el también secretario de la SEAP-IAP.

“Yo creo que se trata de definir, con los propios colegas de otras especialidades, hasta dónde llega cada uno y en qué trabaja cada persona”, comenta Rojo.

“Como patólogos, llevamos muchos años determinando biomarcadores en tejido y estudiamos líquidos también. Es aplicar el conocimiento del tejido a un fluido, en el caso de la biopsia líquida, la sangre. Disponemos de la tecnología y disponemos del conocimiento. Otras especialidades, como laboratorio, también trabajan en sangre, pero quizás su ámbito escapa un poco del ámbito del diagnóstico. Una radiología, una analítica, son estudios complementarios que ayudan a tomar una decisión, pero el nuestro es el diagnóstico final. Entendemos que incorporar biomarcadores a nuestro diagnóstico final enriquece el propio diagnóstico. Esta es nuestra interpretación”, concluye.