El artículo explica que el paciente era un varón de 44 años al que se le diagnostico primeramente como schwannoma después de haber llevado a cabo un análisis clínico y otro radiológico. Aunque, según explica el artículo, el estudio histopatológico sigue siendo una clave vital para el diagnóstico definitivo, es importante que neurólogos, radiólogos y neurocirujanos conozcan esta entidad para realizar el diagnóstico diferencial y tratamiento apropiados.

Según narra el trabajo, el paciente presentaba 8 meses de síntomas como ataxia, visión borrosa, disfonía y hemiparesia derecha con piramidalismo de inicio insidioso y progresivo, lo que hizo, al principio, sospechar de una lesión troncoencefálica. El estudio de TC de peñasco y base craneal axial con ventana ósea puso de manifiesto una lesión lítica en la punta del peñasco, que extendía la fisura petrooccipital y el agujero rasgado con cierto remodelado ósea y ligera esclerosis.

La resonancia magnética demostró una masa extraaxial sólida de 5 centímetros, que ocupaba el ángulo PC derecho y la cisterna prepontina con extensión hacia cavum de Meckel y punta de peñasco, mostrando hiperintensidad en T2, hipointensidad en T1 y un realce heterogéneo con el contraste. La secuencia CISS mostró el ensanchamiento de las cisternas adyacentes a la tumoración y su localización con mayor precisión. El cuarto ventrículo estaba algo deformado.

Los médicos llevaron a cabo una cirugía presigmoidea que constató el tumor del V par y algo menos del VIII par, y se efectuó una exéresis completa con control microscópico y monitorización neurofisiológica. En el estudio intraoperatorio histopatológico, se reconoció una lesión de características beningnas, que estableció su naturaleza mesénquima y condromixoide en los cortes en congelación.

 El estudio final en diferido de la pieza de resección confirmó el diagnóstico de un condroma con ausencia de anaplasia, carencia de células fisalíforas características de los cordomas, un índice de proliferación Ki 67 < 2%, inmunoexpresión positiva para S-100, negatividad para pancitoqueratina, proteína ácida fibrilar glial y antígeno epitelial de membrana. Según señalan los autores, encontrarse encontrase con un caso así les resultó poco común.