Conservar material biológico

Durante la reunión anual de la SEAP se presentó un documento, previamente consultado a los miembros de la asociación. Se trata de unas recomendaciones sobre conservar material biológico en los Servicios de Anatomía Patológica. En este sentido, en la asamblea acordaron que el documento estaría expuesto en la página web de la sociedad para posibles alegaciones. Alegaciones que se discutirán en la junta directiva para la aprobación del documento en la asamblea que tendrá lugar en Granada este mes de mayo.

Por esta razón, una vez aprobado el documento lo distribuirán por el Ministerio y consejerías para su estudio y valoración. Asimismo, señalan desde la SEAP que “somos una sociedad científica y que la adopción de estas recomendaciones dependerá de las autoridades estatales y autonómicas”. Si bien, esto no quita valor científico a estas recomendaciones. Por esta razón, está abierto hasta el 1 de mayo un plazo para realizar observaciones que deben dirigirse al correo electrónico: xmatias1958@gmail.com.

Recomendaciones

  1. El Servicio de Anatomía Patológica debe recibir todas las muestras tisulares obtenidas en un centro sanitario. Allí se debe incluir las que se obtengan para ensayos clínicos, estudios moleculares o implantación de xenotrasplantes.
  2. Los excedentes de muestras tisulares, procedentes tanto de patología quirúrgica como de autopsias clínicas, deben conservarse un mínimo de 30 días a partir de la fecha de validación del informe correspondiente.
  3. Las preparaciones histológicas, citológicas y los bloques de tejido parafinado tienen que conservarse durante 10 años desde la fecha de recepción. También deben archivarse de manera inmediata. Por otro lado, queda a criterio del Servicio de Anatomía Patológica de cada centro la posibilidad de almacenamiento separado para muestras patológicas o no patológicas. El coste de la custodia, mantenimiento y trazabilidad de las muestras de archivo debe precaverse en los presupuestos de los hospitales. La conservación física de las laminillas podrá sustituirse por su digitalización cuando el nivel tecnológico lo permita.
  4. Los bloques de parafina de una antigüedad superior a 10 años se archivan en una ubicación de acceso restringido y controlado. Ello permitirá su consulta en un plazo de una semana en caso necesario para el estudio evolutivo o revisión de la enfermedad de un ciudadano. También para el estudio del posible componente hereditario de una enfermedad.

Otros consejos

  1. Queda a criterio del Servicio de Anatomía Patológica de cada centro la posibilidad de conservación de preparaciones histológicas y citológicas de esta antigüedad, así como el almacenamiento separado para muestras patológicas o no patológicas. El coste de la custodia, mantenimiento y trazabilidad de las muestras de archivo debe precaverse en los presupuestos de los hospitales. La conservación implicará el mantenimiento de su guarda y custodia en condiciones idóneas para su naturaleza.
  2. El material congelado correspondiente a muestras tisulares se conservará en función del protocolo de cada centro. Además, debe estar validado y con los adecuados controles de calidad internos y externos. Se recomienda su conservación, ante la posibilidad de que sea necesario su uso para técnicas moleculares en el estudio evolutivo de la enfermedad de un ciudadano, o el estudio del posible componente hereditario de una enfermedad. El coste de la custodia, mantenimiento y trazabilidad de las muestras de archivo debe precaverse en los presupuestos de los hospitales.
  3. Las muestras tisulares se retirarán a petición del ciudadano. Para ello deberá existir evidencia documental de la solicitud y retiro del material, con autorización del paciente, familiar o representante legal. Se recomienda la conservación de muestra parafinada suficiente como para poder repetir el estudio anatomopatológico y/o el derecho a segunda opinión diagnóstica a instancias de terceras partes, incluida la autoridad judicial.

Últimas sugerencias

  1. Las muestras tisulares pueden ser retiradas para su estudio en el contexto de un ensayo clínico por personal de anatomía patológica o del biobanco, siempre con el consentimiento informado del paciente, y aprobación del CEIC, en cuyo caso deberá existir evidencia documental de la solicitud y retiro del material. También recomiendan que el material suministrado sean secciones histológicas para preservar en el máximo excedente tisular que pueda ser de utilidad del paciente en la evolución de su enfermedad. El coste de la búsqueda del material en el archivo y la obtención de cortes será atribuido al promotor del ensayo y deberá constar en la memoria económica del ensayo.
  2. Finalmente, las autoridades estatales o autonómicas consideran la habilitación de espacios comunes para albergar de manera centralizada las preparaciones histológicas y citológicas y bloques de parafina de muestras históricas (más de 20 años) por el valor científico de las mismas, y por la posibilidad de que alguna de ellas sea necesaria para el estudio evolutivo de la enfermedad de los ciudadanos o el estudio del posible componente hereditario de una enfermedad.