Los expertos explican que, tanto la mortalidad como las tasas de recidiva, fueron notablemente mayores en el grupo de no incidentales (4,4% vs.0% y 13,2% vs. 4,8% respectivamente). Los carcinomas desarrollados sobre enfermedad de Graves no mostraron diferencias respecto al resto de los tumores incidentales, respecto a complicaciones, mortalidad o recidiva tras la cirugía.

La investigación se ha llevado a cabo como un estudio retrospectivo de pacientes intervenidos por enfermedad tiroidea, ya fuese benigna o maligna, en el periodo comprendido entre enero de 2000 y marzo de 2014. De 1.415 pacientes que se sometieron a algún tipo de cirugía tiroidea se identificaron un total de 264 neoplasias, de las cuales 170 fueron incidentales.

Los médicos realizaron una comparación entre carcinomas incidentales versus no incidentales. Además, entre los incidentales se compararon los casos cuya indicación quirúrgica fue enfermedad de Graves frente a bocio multinodular. Según explican en el texto los expertos, el cáncer tiroideo puede manifestarse clínicamente por la presencia de un nódulo cervical.

Esta patología también puede, según señala el estudio, constituir un hallazgo casual en el estudio histológico de la glándula extirpada con diagnóstico, a priori, benigno. El objetivo del presente estudio fue estudiar las diferencias clínicas, de manejo quirúrgico y curso evolutivo entre los tumores tiroideos incidentales y los tumores detectados clínicamente.