Según los autores, los compuestos relacionados con la 3-carboxamina-quinolina han demostrado eficacia en el tratamiento de enfermedades autoinmunes. Entre ellos se encuentra el paquinimod, que ejerce su función a través del targeting de la proteína S100A9; esta forma junto a S100A9 el heterodímero conocido como calprotectina.

Está demostrado que dicho heterodímero se encuentra elevado en variadas enfermedades inflamatorias. “Habíamos demostrado anteriormente la protección contra la enfermedad glomerular en ratones deficientes de S100A9”, señala el estudio, cuyo objetivo era evaluar la eficacia del paquinimod en la prevención y el tratamiento de la glomerulonefritis experimental.

Con este fin, se indujo nefritis nefrotóxica en ratones, que fueron tratados con diferentes dosis de paquinimod en el momento de la inducción de la enfermedad (grupo de prevención) o 2 días después de la inducción (grupo terapéutico); se sacrificaron 8 días después. La enfermedad se evaluó a nivel histológico y bioquímico.

Ninguno de los tratamientos funcionó a la hora de atenuar la enfermedad, según los parámetros bioquímicos o histológicos. Además, se encontró una tendencia al aumento en la expresión renal de la calprotectina glomerular en los grupos con dosis altas, lo que indica una posible regulación de la retroalimentación de la expresión de calprotectina.

“Nuestros resultados muestran que el paquinimod no puede prevenir ni tratar con éxito la NTN en los ratones”, concluyen los autores, de acuerdo con los cuales es necesario testar otros modelos de glomerulonefritis inmunomediadas para investigar el potencial terapéutico de este compuesto en la enfermedad renal.