De acuerdo con los autores, los ANCA están presentes en la mayoría de los pacientes con glomerulonefritis rápidamente progresiva pauciinmune activa; sin embargo, existe un espectro de pacientes con ANCA negativo.

El trabajo -presentado en el último congreso de la Sociedad Andaluza de Nefrología- recoge el caso de una paciente de 83 años derivada a la unidad de uronefrología por enfermedad renal crónica de rápida progresión con necesidad de tratamiento renal sustitutivo después de haber sido estudiada durante 9 meses por astenia e hipertensión.

La mujer presentaba anemia y alteración de los parámetros de función renal con hematuria persistente; la ecografía mostró riñones de forma y tamaño normal. El estudio de microscopia con inmunofluorescencia (IF) indirecta para ANCA fue negativo.

Ante la sospecha de glomerulonefritis rápidamente progresiva pauciinmune, se llevó a cabo una biopsia renal representativa con 16 glomérulos. De ellos, el 19% estaban esclerosados globalmente, el mismo porcentaje presentaba semilunas epiteliales y el 12% lesiones necrosantes activas; el 37% mostraba atrofia tubular y fibrosis intersticial y ausencia de depósitos glomerulares en el estudio por IF.

Se inició tratamiento de inducción con esteroides y ciclofosfamida ajustada al peso y edad de la paciente durante los primeros 3 meses; se suspendió por la mala evolución y se dejó a la paciente en hemodiálisis.

Para los investigadores, este caso clínico contribuye al debate en torno a las 2 posibles presentaciones de la enfermedad según el estado ANCA y recuerda que no hay estrategias de tratamiento bien definidas para este grupo de edad, puesto que no está claro si los beneficios de la inmunosupresión exceden los riesgos, como fue el caso.