La proteína mTOR (por sus siglas en inglés de diana de rapamicina en células de mamífero) podría estar involucrada en las reacciones del sistema inmunológico y en la producción de anticuerpos. Un equipo de científicos del Instituto Hospital del Mar de Investigaciones Médicas (IMIM) y del Hospital del Mar señala que estos hallazgos, publicados en Nature Communications, podrían aplicarse en el desarrollo de fármacos para tratar las enfermedades autoinmunes.

“Hasta ahora, sabíamos que las células B de la zona marginal (un tipo de linfocito) juegan un papel importante en la respuesta ante agentes microbianos, como el Streptococcus pneumoniae. Se trata de una respuesta muy rápida y, principalmente, debida al estado de preactivación de estas células”, informa Jordi Sintes, uno de los investigadores que lidera el estudio.

Los inhibidores de la proteína mTOR podrían utilizarse en el trasplante de riñón, tal y como ya está planeando el Servicio de Nefrología del Hospital del Mar. La investigación, dirigida por Andrea Cerutti, del Programa de investigación sobre Procesos Inflamatorios y Cardiovasculares del IMIM, ha sido el primero que ha identificado que dicha proteína activa los linfocitos B de la zona marginal.

Interacción con MyD88 y TACI

Por otra parte, los científicos ya conocían que la proteína mTOR estaba involucrada en las necesidades metabólicas de cualquier célula, las cuales aumentan en “situaciones de activación, infección o diferenciación celular como las que llevan a cabo los linfocitos B de zona marginal ante la presencia de un agente infeccioso en el bazo”, señala Sintes. Por ello, es importante para la respuesta inmunológica y el desarrollo de ciertas enfermedades autoinmunes.

La investigación muestra que la interacción de la proteína mTOR con una proteína adaptadora (MyD88) y con un receptor celular presente en las células B de zona marginal (TACI) activa los linfocitos B y produce anticuerpos. Esta producción se da en niveles altos en las enfermedades autoinmunes, motivo por el que es vital conocer los mecanismos que intervienen para frenar el proceso. Los expertos consideran que los trasplantes serán las principales afecciones en las que podría aplicarse el hallazgo. 

“La modulación con inhibidores mTOR de la respuesta humoral de producción de anticuerpos por parte de los linfocitos B, activados o no, puede ser muy relevante en el control del rechazo en el trasplante de órganos”, informa Julio Pascual, jefe del Servicio de Nefrología del Hospital del Mar. Actualmente, la principal causa de pérdida de función en el trasplante renal es el rechazo mediado por anticuerpos, sugieren los especialistas en este ámbito.