“El patólogo es uno de los médicos más importantes, desgraciadamente los pacientes no nos ven y tienen la falsa idea de que el diagnóstico de un tumor es automático, como el de una glucosa”, lamenta Xavier Matías-Guiu. El especialista del Hospital Universitario de Bellvitge ha explicado a MedLab.email que, “muchas veces, los pacientes solo pueden ver lo mucho que tardan en llegar los resultados, sin ser conscientes del trabajo que hay detrás”. Lograr el reconocimiento de la sociedad es, según el experto, el principal reto de futuro de la Anatomía Patológica.

“Para que un oncólogo pueda dar el tratamiento adecuado, es fundamental que el cáncer esté bien clasificado y eso es mucha responsabilidad”, asegura el experto. “Durante la residencia es frecuentísimo que la gente venga a trabajar gratis, por las tardes, sábados y domingos, sencillamente por el compromiso que tienen de sacar su caso adelante”, secunda Ángel Concha, en declaraciones a MedLab.email. “Aunque no tengamos casi contacto con el paciente, velamos por él en la retaguardia”, bromea.

“La sociedad piensa que los médicos ganan mucho dinero y viven muy bien, pero no ganamos tanto y hay mucha gente que, muy por encima de su obligación contractual, dedica su tiempo libre a los pacientes”, asegura el especialista del Complejo Hospitalario Universitario de La Coruña, ponente, junto a Matías-Guiu durante la XLI Reunión Nacional de la Sociedad Española de Anatomía Patológica (SEAP). Ambos confiesan echar de menos la presencia de la patología en los grandes medios de comunicación.

“Cuando hay un avance oncológico en el que la base ha sido molecular, en televisión sale o el oncólogo o el señor investigador básico del CNIO -Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas- que no ve a un paciente, pero nunca salen patólogos”, lamenta Concha. Sin embargo, “España tiene un nivel de patología excelente”, defiende su compañero, “cuando los patólogos españoles vamos a centros de referencia, como EE. UU., siempre hacemos un buen papel”. El nivel, dice, es alto, pero hay que mantenerlo. Para ello “necesitamos el reconocimiento social y también las máximas técnicas a nuestra disposición”, reclama. “En nuestro caso, la tecnología es una herramienta para curar”, añade Concha.

Patología: financiación y atención mediática

“La patología es una especialidad que lleva muchos años haciendo diagnósticos basados en la morfología, en el microscopio; esto es muy bueno, pero, desde hace unos 30 años también es insuficiente”, sentencia el experto de Bellvitge, “aún son relativamente pocos los servicios que tienen a su alcance técnicas más novedosas como la de secuenciación masiva” apunta. “En los últimos años hemos implementado muchas mejoras en beneficio del paciente, pero aún queda mucho margen”, asegura el patólogo.

“El aluvión de conocimiento que tenemos en Patología daría para gastar muchísimo más dinero, pero son los administradores quienes tienen la difícil decisión de priorizar”. En este sentido Concha considera que, tanto la atención mediática, como la financiación, pueden verse condicionadas por los resultados de supervivencia de los diferentes cánceres. “El 85% de cáncer de mama se cura, por eso es mediático; mientras, hasta hace poco, el cáncer de pulmón era un cáncer negro porque la tasa de curación era baja”, ejemplifica, “no se vendía a la sociedad porque no se podía dar un mensaje positivo como sucede con el de mama”.

En este escenario, el único futuro posible es “seguir haciendo lo que hacemos: seguir mirando al microscopio e incorporar la digitalización de la imagen” concluye Matías-Guiu. “El futuro de la Patología siempre fue importante, pero ahora incluso más”, asegura Concha. “Más del 30% del presupuesto que gasta un hospital en terapias está basado en decisiones de Anatomía Patológica, y es una tendencia que va in crescendo, por lo tanto, el futuro es positivo”.