Según explican los autores, estudios realizados en modelos animales han demostrado que existe una asociación entre disfunción eréctil y acumulación de grasa bajo la albugínea del pene, pudiendo provocar fuga venosa y pérdida de rigidez del miembro. En este trabajo, se llevó a cabo una comparación de la histología de los cuerpos cavernosos bajo la albugínea de 2 grupos de pacientes.

Por un lado, se incluyó a 17 pacientes con disfunción eréctil refractarios a tratamiento médico sometidos a implante de prótesis de pene; por otro, a pacientes potentes con enfermedad de Peyronie sometidos a corporoplastia. Se recolectaron muestras de tejido cavernoso bajo la túnica albugínea en cada cirugía.

Un uropatólogo analizó las muestras en busca de adipocitos subalbugíneos. Se llevó a cabo un análisis bivariado para comparar las características de ambos grupos. En el grupo con disfunción eréctil, 11 pacientes presentaron adipocitos en la histología, mientras que solo uno los presentó en el grupo de control.

“Este es el primer estudio prospectivo en humanos que muestra una asociación entre grasa subalbugínea y disfunción eréctil”, aseguran los investigadores, según los cuales “la fuga venosa secundaria a este fenómeno podría influir en la disfunción eréctil, especialmente en pacientes que no responden a tratamiento médico”.