En la exploración, según la revista The Lancet, se comprobó que tenía una masa roja de 3 cm de diámetro, aproximadamente, en la parte lateral del segundo dedo del pie derecho. La masa era sensible a la palpación y tenía una pequeña cantidad de secreción seropurulenta que indicaba que podía tratarse de un granuloma piógeno con infección secundaria.

El paciente negó cualquier historial médico o quirúrgico anterior. Tampoco refería haber manifestado sensación de hormigueo o entumecimiento en los dedos de los pies. En una radiografía se comprobó que tenía una masa de tejido blanco sin extensión en el hueso, por lo que fue remitido para la resección quirúrgica. En ese momento, el paciente reconoció tener VIH desde hacía 5 años y no haber seguido la terapia antirretroviral (TARGA) durante los 2 últimos.

El sarcoma de Kaposi es un tumor vascular causado por el virus del herpes humano de tipo 8 (HHV-8). Aunque es la neoplasia más frecuente en los pacientes con VIH, solo se da en un 2% de los casos en los Estados Unidos. El granuloma piógeno en el sarcoma de Kaposi es una variante poco común en este tipo de tumores.

Las lesiones de este paciente son superficiales y sobresalen de la piel. La ulceración está superpuesta y la infección secundaria puede tener la apariencia de un granuloma piógeno, por lo que el diagnóstico puede ser más complicado al tener características de ambas patologías.

Para tener un diagnóstico acertado hay que realizar una tinción inmunohistoquímica positiva para CD34 y HHV-8. El sarcoma de Kaposi puede presentar manifestaciones distintas, desde erupciones púrpura a lesiones que pueden confundirse con otros trastornos de la piel, por ejemplo, el granuloma piógeno. Un diagnóstico a tiempo y un alto nivel de sospecha son muy importantes para no pasar por alto el sarcoma de Kaposi, especialmente en pacientes VIH positivos (la imagen ha sido extraída del estudio de la revista The Lancet).