En una entrevista con MedLab Media Group, Vidal ha explicado que “cuando tratas a pacientes crónicos entiendes las circunstancias, pero siempre molesta no lograr curarlos”. “Nuestra obligación es curar a veces, aliviar a menudo y consolar siempre”, asegura. En su opinión, la forma de afrontar esta frustración es “aprendiendo de la vida, de los demás y de los pacientes, que muchas veces, de esto, saben más que los médicos”.

Este especialista del dolor considera que la muerte y el envejecimiento siguen siendo los límites contra los que no se ha conseguido una victoria. “La vida tiende a autoperpetuarse. Como organismos, hemos pasado de ser unicelulares a pluricelulares, y aunque no somos las mismas células que cuando nacimos, sí que tenemos la misma identidad”, afirma Vidal.

Esto se produce porque existen células que son más longevas y sostienen la continuidad de ese conjunto. “Sin embargo”, puntualiza este especialista, “lo que hasta ahora no sabemos es cómo mantener dicha continuidad sin límites”. A su juicio, queda mucho trecho por recorrer en la preparación del ser humano ante la muerte. “Se orienta, pero no como se debería”.

Vidal es también profesor de Anestesiología en la Universidad Complutense de Madrid y asegura que cuando da clase a sus alumnos, en las primeras clases les recuerda que todos vamos a morir. “Tengo la sensación de que piensan que la salud, las enfermedades y la muerte solo están en el libro”.

El anestesiólogo lamenta que esta conciencia a veces se pierde. “Son etapas que nos afectan a todos a diario. No digo que estemos pensando continuamente en la muerte, pero hay que ser consciente de que tienes que hacer una serie de previsiones”, concluye.