Su puesta en marcha ha contado con una inversión de 40.000 euros que ha permitido acondicionar una sala que ya estaba concebida para este fin cuando se amplió y reformó el hospital, pero que, hasta ahora no se había puesto en funcionamiento. Desde su puesta en marcha ha atendido a más de 70 pacientes.

Esta unidad consta de una forma de organización y gestión específica que atiende una demanda determinada de servicios de salud. Por este motivo, requiere unas condiciones estructurales, funcionales y de recursos que garanticen su eficiencia y calidad, así como la seguridad de los usuarios.

Las técnicas quirúrgicas son mínimamente invasivas

En ella se realizan procedimientos quirúrgicos terapéuticos o diagnósticos, con anestesia general, loco-regional, con o sin sedación, que requieren de cuidados posoperatorios de corta duración, por lo que no requiere de ingreso hospitalario. De ahí que las técnicas quirúrgicas que se emplean sean mínimamente invasivas, y las analgésicas tengan menores efectos secundarios.

Durante la estancia en la Unidad de Cirugía sin Ingreso el paciente está atendido por profesionales de enfermería cualificados para proporcionar los mejores cuidados en el posoperatorio y para compartir con los pacientes y con sus familiares toda la información necesaria de manera que la convalecencia en su domicilio sea segura y satisfactoria.

De esta forma se consigue una recuperación más rápida tras la intervención, sin modificar las condiciones familiares y sociales del paciente y sus allegados, con una pronta incorporación a sus actividades cotidianas y laborales.