La causa de esta patología suele ser el atrapamiento del nervio en su trayecto, ya sea por una cirugía, una episotomía en el parto, traumatismos, infecciones, accidentes o deportes como el ciclismo o el levantamiento de pesas. Para realizar el diagnóstico suele ser suficiente con los síntomas. No obstante, cuando hay dudas con respecto a otras patologías, suelen emplearse pruebas de imagen y el electromiograma.

La Unidad del Dolor del Hospital Vithas Nuestra Señora de América ha puesto en marcha 3 técnicas para tratar la neuralgia de pudenda. Entre ellas se encuentra el bloqueo anestésico. Según explica el centro hospitalario, el bloqueo anestésico supone una alternativa a la cirugía. Se trata de un tratamiento sencillo y no doloroso que produce mejoría en la mayoría de pacientes durante meses.

Radiofrecuencia y electrodos de estimulación sacra para aliviar el dolor

Este procedimiento puede repetirse en caso de que el dolor vuelva a aparecer. Si la duración es muy corta, otra opción sería la radiofrecuencia del nervio pudendo, apunta el doctor Hernández. Esta segunda opción se lleva a cabo en quirófano, de forma ambulante y con anestesia local. Este procedimiento consiste en la aplicación de un tipo de corriente de alta frecuencia durante 6 minutos. Esta corriente disminuye la irritabilidad de los nervios y mejora el dolor.

En los casos de neuralgia pudenda grave, los especialistas de la Unidad del Dolor recomiendan el uso de electrodos de estimulación sacra. Este tratamiento se realiza en 2 fases: una inicial de prueba, en la que el paciente es portador de los electrodos durante un periodo de entre 2 y 4 semanas. Si obtiene mejorías, posteriormente se implantará una pila, similar a la empleada en los marcapasos, que administrará la energía para el alivio del dolor.