Mejorar la atención a los pacientes que sobreviven a una hospitalización por sepsis es el objetivo de investigadores de la  Universidad de Pittsburgh y la Universidad de Michigan, en Estados Unidos, que han realizado una revisión de la literatura científica y han recogido una serie de recomendaciones en un estudio publicado en JAMA.

Según ha informado la Universidad de Pittsburgh, aunque ha mejorado la tasa de personas que mueren por sepsis en un hospital, esta patología continúa siendo una causa destacada de reingresos y costes hospitalarios, así como de discapacidades y deficiencias a largo plazo. El estudio demanda poner el foco en la atención óptima de los 14 millones de pacientes que sobreviven a la hospitalización por sepsis cada año.

“Las actuales pautas de tratamiento hacen hincapié en las intervenciones que reducen la mortalidad a corto plazo, pero con poca información sobre estrategias para minimizar la discapacidad física, el deterioro cognitivo o el deterioro de la salud después de la sepsis”, señala Derek Angus, autor del estudio junto a Hallie Prescott.

A pesar de la escasez de grandes ensayos que evalúen las intervenciones dirigidas a mejorar los resultados de pacientes con sepsis después del alta hospitalaria, los autores recomiendan estrategias para prevenir discapacidades a largo plazo:

  1. Atención de alta calidad para la sepsis temprana que incluya protocolos de seguimiento rápido para ayudar al paciente a combatir infecciones, control del dolor mediante sedación ligera y movilidad temprana durante la hospitalización.
  2. Rehabilitación con terapia física, ocupacional y del habla poco después del alta y derivación rápida a los terapeutas si se desarrollan nuevos impedimentos.
  3. Detección de patologías previas a la hospitalización y adaptación de la medicación para tener en cuenta la mayor susceptibilidad de los pacientes individuales a nuevas complicaciones.
  4. Educación sobre sepsis durante la hospitalización tanto a pacientes como a cuidadores.

“Mientras hacemos estas recomendaciones en base a la investigación disponible, siguen sin respuesta muchas preguntas importantes sobre la morbilidad posterior a la sepsis”, señala Prescott, según la cual es necesario seguir investigando para caracterizar mejor cómo la salud presepsis afecta a los resultados tras la sepsis.