La idea, surgida del personal de enfermería de la Unidad de Gestión Clínica de Anestesiología y Reanimación, se gestó tras comprobar las altas tasas de ansiedad, miedo y falta de conocimiento que se extendían entre los enfermos, tanto en el circuito quirúrgico como en el proceso postoperatorio.

La solución a estas carencias consiste en mantener una entrevista en la sala de reuniones de la zona quirúrgica con el interesado y sus familiares. El profesional médico comienza la intervención realizando una pequeña encuesta para sondear el estado anímico del paciente y su nivel de información.

En este momento, se realizan preguntas sobre el proceso quirúrgico al que se va a someter, sobre el propio hospital o sobre la magnitud de la ansiedad que puede llegar a sentir. A continuación, se visiona una grabación audiovisual, realizada por los propios especialistas, que guíará al paciente a través del proceso.

Así, de una forma amena, el paciente conoce de primera mano qué va a sucederle durante el ingreso hospitalario, cómo va a trascurrir la cirugía y el descanso posquirúrgico. Conocerá, además, qué procedimiento va a usarse para tratar el dolor postoperatorio y de qué medicamentos puede disponer.

Esta novedosa forma de implementar la calidad del servicio sanitario y la satisfacción del cliente, cuenta ya con el apoyo del 99,8% de los 439 pacientes que han probado el servicio.

Todos ellos han subrayado entre los principales beneficios: una mayor tranquilidad en el quirófano, más seguridad ante la cirugía y un mayor conocimiento de las técnicas analgésicas contra el dolor.

Así mismo, la monitorización ha evidenciado que el grado de ansiedad antes y después de las entrevistas prequirúrgicas analgésicas, disminuía en un 50%. Por su parte, el grado de conocimiento de pacientes y familiares tras la explicación audiovisual del profesional, ascendía en un 83,1%.