Tal y como señala Reuters, Troxyca contiene oxicodona y naltrexona. La naltrexona es una droga diseñada para eliminar el efecto de la oxicodona. Cuando se toma siguiendo las indicaciones, la naltrexona permanece oculta y no reduce el efecto de la oxicodona, que es liberada con el tiempo. Según señala la farmacéutica, el opioide está diseñado de tal forma que impide a los adictos aplastarlo para obtener la oxicodona y así acelerar el proceso de alta hospitalaria.

Extraer únicamente la oxicodona no es posible, recuerda Pfizer. Sin embargo, el Comité Asesor de la FDA concluye que los adictos podrían utilizar determinados disolventes para extraer la oxicodona. Pese a que la FDA no está obligada a seguir las recomendaciones del Comité, normalmente sí las tiene en cuenta.

Raeford Brown, profesor de Anestesiología y Pediatría en la Universidad de Kentucky, ha reconocido que “el Comité se ha encontrado ante un dilema dado que los datos sobre Troxyca no son claros”. Esa decisión se produce precisamente en un momento en el que el abuso de opioides parece haber alcanzado proporciones epidémicas. El Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades estima que 78 americanos mueren cada día a causa de sobredosis de opioides.