El estudio se realizó a partir de una cohorte retrospectiva observacional. Los autores identificaron a aquellos pacientes amputados que habían resultado heridos en Afganistán. Para localizar esta información, los responsables del estudio se sirvieron de la base de datos de movimientos de pacientes del Comando de Transporte de los Estados Unidos.

Además de esta información, los investigadores recopilaron datos sobre el cuidado que se dio a estos pacientes:

  1. Consumo de opiáceos.
  2. Duración de la técnica regional.
  3. Puntuaciones de dolor.
  4. Tasas de intubación.

Tal y como señalan los resultados, la evacuación médica de pilotos se realizó desde el aeródromo de Kandahar o el bastión del campamento en Afganistán hasta los Estados Unidos. Se trasladó a 84 pacientes amputados que habían sido víctimas de una explosión improvisada, según apunta el estudio.

Tal y como indica la investigación, se produjo una disminución significativa en el consumo de opioides en los pacientes que recibieron anestesia regional en cada etapa del proceso de evacuación médica. Las puntuaciones de dolor se informaron esporádicamente y no fueron estadísticamente diferentes. Las tasas de intubación en el grupo anestésico no regional fueron más altas, añaden los autores.

La conclusión de los autores es que, en la evacuación médica de pilotos, las técnicas anestésicas regionales son viables y eficaces para el manejo del dolor. Asimismo, garantizan una menor sedación y una reducción en el consumo de opioides, recalca el estudio.