Reducir la anestesia en la cirugía oral es posible cambiando la acidez de la formulación, según ha demostrado un estudio publicado en Journal of Oral and Maxilofacial Surgery. Esta investigación afirma que una dosis más baja de licodocaína anestésica local puede resultar igual de efectiva si se cambia la formulación.

Los investigadores aseguran que al reducir la anestesia en la cirugía oral al 1% esta actuaba con mayor rapidez que cuando se administraba al 2%. Este efecto se producía si la lidocaína estaba tamponada, es decir, que el medicamento tenía una acidez más neutral que el 2% de lidocaína no tamponada.

Esta ventaja podría favorecer a pacientes pediátricos, según explican los autores del estudio, ya que sus dosis y tratamiento de lidocaína ahora están limitadas en función del peso corporal. Asimismo, este hallazgo podría beneficiar también a pacientes con función hepática comprometida.

En opinión de los investigadores debería estudiarse más a fondo la posibilidad de reducir la anestesia en cirugía oral ya que se mantienen los beneficios y la efectividad del fármaco. Durante el estudio, se administró lidocaína a pacientes adultos durante 2 semanas. Los investigadores estimularon los primeros dientes molares y caninos de los participantes mediante una prueba de corriente eléctrica y después evaluaron los niveles de dolor durante la inyección y el tiempo que se tardó en adormecer el área.

Los resultados mostraron que el 58% de los pacientes informó de menos dolor después de recibir un 1% de lidocaína tamponada. Los niveles de dolor en general fueron bajos, indica el estudio. El tiempo de entumecimiento del tercio medio facial también fue menor en el caso de los pacientes que recibieron lidocaína al 1%.