Chanu Rhee, médico intensivista y especialista en enfermedades infecciosas en BWH, y sus colaboradores analizaron la incidencia de la sepsis y los resultados utilizando registros clínicos electrónicos en lugar de reclamaciones de los seguros médicos. La sepsis se diagnosticaba si un paciente tenía indicadores de infección (hemocultivos y prescripción de antibióticos) y disfunción orgánica (iniciación de vasopresores, ventilación mecánica y o cambios en las pruebas de laboratorio).

Los investigadores analizaron el registro de casi 3 millones de pacientes ingresados ??en 409 hospitales estadounidenses en el año 2014. Así, encontraron que la sepsis estaba presente en el 6% de todas las hospitalizaciones y en más de 1 de cada 3 ingresos que registraron una defunción. Estos datos se recogieron para conocer la carga total de sepsis en pacientes hospitalizados en el año 2014. Además, observaron la evolución a lo largo de los años, si bien no identificaron cambios entre 2009 y 2014.

“La sepsis es difícil de registrar porque es un síndrome complejo que no tiene una única prueba diagnóstica confirmatoria”, asegura Rhee. El estudio muestra que “la carga de la sepsis es muy alta y puede contribuir a aumentar la mortalidad en los Estados Unidos. Hay que realizar un gran trabajo para prevenir y abordar mejor esta condición. Por otra parte, necesitamos métodos de vigilancia objetivos y eficientes para dirigir y comprender el impacto de nuestros esfuerzos”.

La investigación, titulada Incidence and Trends of Sepsis in US Hospitals Using Clinical vs Claims Data, 2009-2014, ha sido publicada recientemente en The Journal of the American Medical Association (JAMA). Los resultados sugieren que los registros electrónicos son un método más fiable de identificación de la incidencia de la sepsis y su respectiva mortalidad, en comparación con el análisis a través de las reclamaciones, según sugieren los autores.