Los científicos evaluaron si la admisión hospitalaria por neumonía o sepsis se asociaba con un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular en los años posteriores a la infección y si existía un período de riesgo especialmente elevado. Para ello, incluyeron a 236.739 hombres nacidos entre 1952 y 1956. Los investigadores evaluaron los diagnósticos de infecciones y enfermedades cardiovasculares a partir de un registro de pacientes que se había llevado a cabo por la Universidad de Örebro desde 1964.

La muestra se analizó desde la adolescencia hasta la mediana edad y se completó en 2010. Gracias a este amplio registro, los especialistas pudieron analizar las asociaciones entre una primera infección con neumonía o sepsis que resultaba en un ingreso hospitalario y en mayor riesgo de enfermedad cardiovascular posterior.

El riesgo persiste 5 años después

Durante el período de seguimiento, 46.754 hombres (19,7%) tuvieron un primer diagnóstico de enfermedad cardiovascular y se produjeron 9.987 hospitalizaciones por neumonía o sepsis entre 8.534 hombres que recibieron estos diagnósticos. La neumonía o sepsis se asociaba con 6,33 veces más de riesgo cardiovascular durante el primer año tras la infección.

Asimismo, el riesgo cardiovascular continuó aumentando durante el segundo y tercer año en 2,47 y 2,12 veces, respectivamente. El riesgo se redujo con el tiempo si bien seguía aumentando casi 2 veces hasta 5 años después de la infección. Además, se observaron efectos parecidos para la enfermedad coronaria y el accidente cerebrovascular.

“Nuestros resultados indican que el riesgo de enfermedad cardiovascular, incluyendo la enfermedad coronaria y el accidente cerebrovascular, se incrementaba después de la admisión hospitalaria por neumonía o sepsis”, asegura Cecilia Bergh, investigadora afiliada en la Universidad de Örebro. «El riesgo se mantuvo notablemente elevado en los 3 años siguientes a la infección y todavía era casi 2 veces superior después de 5 años”.