Durante el estudio, los investigadores analizaron los factores de riesgo relacionados con los vómitos y las náuseas y midieron el impacto de estos síntomas en los resultados de las intervenciones. Evitar el óxido nitroso redujo el riesgo de vómitos y nauseas. Sin embargo, en los pacientes que recibieron la profilaxis antiemética, hubo un menor número de episodios eméticos.

Los resultados mostraron que la cirugía gastrointestinal se asoció a un riesgo de vómitos mayor que el resto de intervenciones. Además, la calidad de la recuperación de los pacientes con náuseas y vómitos postoperatorios graves fue menor y su estancia hospitalaria más larga.

Los investigadores concluyen que el aumento del riesgo de vómitos y náuseas postoperatorios debido al óxido nitroso puede reducirse con la profilaxis antiemética. Estos síntomas, presentes en más de un 10% de los pacientes, está asociado con la fiebre postoperatoria, una recuperación de baja calidad y una hospitalización prolongada.