Los investigadores analizaron a 160 pacientes mayores de 18 años sometidos a cirugías programadas. La mitad de los pacientes recibieron la sonoterapia y a los otros 80 no se les aplicó ninguna terapia. Se desarrollaron encuestas para evaluar los niveles de estrés y dolor previos a la cirugía, en el posquirúrgico inmediato y 24 horas después de la cirugía.

La mayor parte de las cirugías fueron de tipo general y traumatológicas. Los pacientes fueron sometidos a sus respectivas cirugías bajo anestesia general y aproximadamente la mitad en los 2 grupos permanecieron hospitalizados entre 1-2 días. Según los resultados de la investigación, antes de la cirugía, el grupo que no había recibido ninguna terapia presentó una mayor frecuencia de individuos con algún nivel de estrés.

El estrés también fue mayor en el grupo que no había recibido la sonoterapia en el posquirúrgico inmediato. En cuanto a los niveles de dolor antes de la cirugía, los resultados no mostraron diferencias significativas entre el grupo que había recibido la sonoterapia y el que no la había recibido. Sin embargo, 24 horas después de la cirugía, los niveles de dolor fueron mayores en el grupo que no había recibido la sonoterapia.

El estudio concluye que el uso de la sonoterapia se asocia a una disminución significativa de aproximadamente el 98% del estrés en el posquirúrgico inmediato. Asimismo, la investigación refleja que la sonoterapia reduce un 80% el dolor a las 24 horas de haber sido intervenido.