Una investigación de 2010, publicado en la revista Infection Control & Hospital Epidemiology, demostró que solo el 40% de los profesionales sanitarios cumple con las normas de higiene de manos establecidas por los hospitales, lo que aumenta el riesgo de contagio a los pacientes. En el caso de los pacientes críticos, las infecciones nosocomiales adquieren mayor peso, pues estos sujetos tienen un sistema inmunológico más debilitado.

Sklansy, investigador principal del estudio, propuso una zona sin contacto físico en un editorial publicado en el Journal of the American Medical Association. Sin embargo, no sería hasta el año 2015 cuando el autor trataría de llevar esta idea a la práctica. Sklansky probó esta medida durante 6 meses en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales de la UCLA con la intención de reducir las infecciones nosocomiales.

En lugar de saludarse mediante un apretón de manos, un cartel recordaba que se realizara a través de otros medios que no implicaran un contacto físico.

La reciente investigación demostró que evitar el apretón de manos reducía la propagación de gérmenes y el riesgo de infecciones nosocomiales si bien esto no implicaba que los médicos debieran lavarse las manos con menos frecuencia, resaltan los investigadores en un comunicado.

“En realidad, creo que las zonas libres de apretones de manos recuperarán la atención en las manos como vectores transmisores de enfermedad y ayudarán a mejorar el cumplimiento de la higiene de manos”, resalta Sklansy.