Este estudio subraya que este incremento en las defunciones por sobredosis de opiáceos se debe, fundamentalmente, al mercado ilegal de heroína y fentanilo, uno de los opiáceos sintéticos más consumidos en EE. UU. Los datos de esta investigación, correspondientes a 2014 y 2015, apuntan que las muertes por sobredosis de heroína se incrementaron un 20,6%.

Según el CDC, las muertes por sobredosis de opiáceos sintéticos y heroína han aumentado entre las personas mayores de 15 años, en ambos sexos. Sin embargo, los fallecimientos por el consumo excesivo de metadona se han reducido un 9,1%. Los opiáceos naturales, entre los que se encuentran la morfina y la codeína han provocado más de 12.700 muertes en 2015.

Por estados, el CDC afirma que en 16 de ellos han aumentado las muertes por sobredosis de opiáceos sintéticos. El mayor porcentaje de fallecimientos se ha producido en Nueva York (135%), Connecticut (126%) e Illinois (120%). En lo que se refiere a las muertes por sobredosis de heroína, Carolina del Sur, Carolina del Norte y Tennessee tienen las tasas más altas.

Por su parte, Oklahoma, Nuevo México y Virginia son los 3 estados en los que han decrecido las tasas de muertes por sobredosis con opiáceos naturales y sintéticos. Con estos resultados, el director del CDC, Tom Frieden, asegura que es necesario desarrollar una política pública y duplicar los esfuerzos para prevenir las muertes por sobredosis. En este sentido, desde el CDC apuestan por mejorar la prescripción de opiáceos para reducir la exposición innecesaria a estos fármacos y prevenir la adicción a través de los sistemas de salud.