Los investigadores seleccionaron a 216 estudiantes de Medicina (108 mujeres y 108 hombres) divididos en grupos de 3. Los sujetos fueron evaluados en un escenario simulado de paro cardiaco en el cual se midió el tiempo de reanimación cardiopulmonar ininterrumpido en los 3 minutos siguientes al inicio del paro cardiaco y la frecuencia con la que los participantes daban órdenes para asignar tareas o aclaraban cómo debía hacerse algo.

“En comparación con los equipos de hombres, los grupos de mujeres tardaban más tiempo en ayudar y, en general, en iniciar la reanimación cardiopulmonar”, asegura en un comunicado de la universidad Sabina Hunziker, autora principal del estudio.

Los equipos compuestos solo por mujeres también mostraron una menor comunicación de liderazgo y de dar órdenes en comparación con los equipos formados por hombres. Asimismo, en los equipos mixtos, las mujeres ofrecían menos declaraciones claras de liderazgo que los hombres. Aunque las estudiantes de Medicina poseían, al menos, el mismo nivel de conocimientos teóricos que los hombres, en general, les costaba más reaccionar.

“Esto sugiere que es necesario introducir medidas para preparar y capacitar a las mujeres” en este tipo de procedimiento. Especialmente, teniendo en cuenta los altos porcentajes de mujeres que estudian en las facultades de Medicina, según indica Hunziker.