Los científicos pudieron comprobar que el uso de opiáceos se asociaba con un aumento del 215% en muertes relacionadas con la enfermedad de la arteria coronaria para los ingresados a largo plazo y un aumento del 83% en muertes relacionadas con esa misma condición en aquellos que residían en su hogar, en comparación con los pacientes que no consumían opioides.

El estudio analizó el registro de Institute for Clinical Evaluative Sciences de 13.000 pacientes que vivían en sus casas y 14.000 pacientes ingresados en el hospital. La muestra estaba compuesta por individuos con una edad media de 66 años que tenían EPOC.

“Estudios anteriores han demostrado que alrededor del 70% de los adultos con EPOC consumía opioides, una tasa muy alta en un grupo de población que es más sensible a los narcóticos. Nuestros hallazgos muestran que no solo hay un mayor riesgo de muerte coronaria por opioides, sino que también hay un mayor riesgo de visitas a urgencias por problemas cardiacos”, asegura Nicholas Vozoris, autor principal del estudio.

Reduce las advertencias naturales del cuerpo

Los opioides, entre los que se incluyen la morfina y el fentanilo, se prescriben con frecuencia entre los adultos mayores que tienen EPOC. Las principales indicaciones son el dolor crónico osteomuscular, el insomnio, la tos persistente y la dificultad para respirar correctamente a pesar de tener un tratamiento inhalador.

“Aunque los opioides pueden ofrecer alivio en algunas condiciones, hay evidencia de que pueden generar efectos negativos en el corazón”, explica Vozoris. Estos efectos podrían originarse debido a que los opioides reducen los niveles de oxígeno en sangre y aumentan los niveles de dióxido de carbono en sangre, indica el autor principal del artículo. Aunque no existe ninguna prueba de causa-efecto, este hecho podría estar relacionado, indican los expertos. 

“Los opioides también podrían estar vinculados con el riesgo de infarto de miocardio debido al alivio que provocan cuando duele el pecho, un dolor que podría actuar como advertencia antes de un evento cardiaco” dijo el Dr. Vozoris. "Sin esa advertencia, los médicos pueden no ser capaces de intervenir a tiempo”.