El curso ha sido promovido por la Unidad de Investigación Docencia, Formación y Calidad del HGUCR e impartido por facultativos del servicio de Cardiología, pues "la ecografía de corazón es la única que no realizan radiólogos, sino nosotros", según asegura la cardióloga y jefa de estudios de la Gerencia de Atención Integrada de Ciudad Real, Marian Montero.

Montero puntualiza que "además de la imagen del órgano, en la ecocardiografía estamos viendo el funcionamiento de las válvulas y valorando las presiones y analizamos la estructura anatómica de forma dinámica, no es una imagen fija", ha explicado.

La ecocardiografía permite descartar la existencia patologías como embolias de pulmón o derrames pericárdicos, sin necesidad de recurrir a otras pruebas como un TAC o la introducción de un catéter, motivo por el que se ha convertido en "una herramienta muy útil" para los facultativos que trabajan con pacientes en estado muy grave o críticos.

Las clases teóricas se han desarrollado en el Aula de Simulación del Hospital de Ciudad Real, aunque la parte más importante del taller y la que más tiempo ha ocupado es la práctica con los ecógrafos ubicados las consultas de Cardiología. Al encuentro han acudido facultativos de los hospitales de Hellín y de Manzanares, además del de Ciudad Real.

La formación ha sido impartida por María Angeles Pérez, Juan Antonio Requena, José María Arizón, Manuel Rayo, Ramón Maseda y Jesús Piqueras, todos ellos cardiólogos del Hospital de Ciudad Real.