Científicos del Wake Forest Baptist Medical Center han identificado un compuesto denominado BU08028 para tratar el dolor que no genera adicción ni efectos secundarios. La investigación se ha publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences y sus responsables señalan que “este compuesto tiene cero potencial de abuso y alivia el dolor de una forma segura y eficaz”.

El dolor es un síntoma de numerosos trastornos clínicos y afecta a millones de personas en todo el mundo, apuntan los investigadores. Pese a los notables avances que se han realizado en la identificación de nuevas dianas como analgésicos potenciales en los últimos 10 años, estos generan una alta adicción y tienen una elevada tasa de mortalidad por parada respiratoria. Este nuevo compuesto es capaz de hacer desaparecer el dolor transcurridas 30 horas sin causar dependencia.

Con el objetivo de encontrar alternativas a los analgésicos, un equipo de investigadores ha realizado un estudio para evaluar la eficacia de combinar cafeína e ibuprofeno a la hora de tratar el dolor postoperatorio agudo. El estudio, publicado en la Biblioteca Cochrane, confirma que una combinación de dosis fija de ibuprofeno y cafeína produce el mismo efecto que 2 comprimidos de ibuprofeno de 200 mg.

Concretamente, los investigadores indican que un único comprimido del ibuprofeno 200 mg tomado con una taza de café fuerte o una bebida que contenga cerca de 100 mg de cafeína produce un efecto analgésico igual o mejor que tomar 2 comprimidos de ibuprofeno 200 mg.  Los responsables de la investigación consideran que puede convertirse en una buena alternativa a los antiinflamatorios no esteroideos (AINE).

 

Cuando se trata de niños, calmar el dolor o la ansiedad, en ocasiones, no puede dejarse en manos de los fármacos. De ahí que se haya recurrido a otros métodos como el iPad. Un equipo de médicos franceses, liderados por el doctor Dominique Chassard, ha comprobado el efecto “sedante” del iPad. Los investigadores han demostrado que un iPad es capaz de reducir los niveles de estrés en los niños que tienen que someterse a una cirugía en los mismos niveles que lo hace la administración de un sedante.

Durante la investigación la mitad de los niños recibieron el sedante midazolam y a la otra mitad se les permitió jugar con un iPad. Los resultados mostraron que la reducción de los niveles de ansiedad fue similar en ambos grupos. No obstante, los padres manifestaron estar más satisfechos con la forma de administración de la anestesia a través de la distracción del iPad que con la administración de un sedante.

Otra solución a la ansiedad preoperatoria son las llamadas entrevistas analgésicas”. Este método, ideado por el Hospital Universitario de Valme en Sevilla, busca solucionar las dudas y minimizar la ansiedad de los pacientes antes de que se enfrenten a un proceso quirúrgico. La idea se gestó tras comprobar las altas tasas de ansiedad, miedo y falta de conocimiento que se extendían entre los enfermos, tanto en el circuito quirúrgico como en el proceso postoperatorio.

La entrevista analgésica consiste en mantener una entrevista en la sala de reuniones de la zona quirúrgica con el interesado y sus familiares. El profesional médico comienza la intervención realizando una pequeña encuesta para sondear el estado anímico del paciente y su nivel de información. De esta forma el paciente conoce de primera mano qué va a sucederle durante el ingreso hospitalario, cómo va a trascurrir la cirugía y el descanso posquirúrgico.

La realidad virtual también se ha puesto al servicio de la Anestesiología. La Universidad de Griffith ha creado un sistema de realidad virtual para que los pacientes que sufren de dolores crónicos en el cuello entrenen el cerebro y superen su malestar. La base de este proyecto es que el paciente observe los paisajes, los personajes y las situaciones que las gafas de realidad virtual le muestran y le abstraigan del dolor mientras mueve la cabeza.

 

Una de las últimas novedades incorporadas en el tratamiento del dolor es un dispositivo que permite neutralizarlo, y que además es compatible con la resonancia magnética. Desarrollado por el Hospital Universitario La Paz de Madrid, el neuroestimulador actúa en zonas concretas del sistema nervioso a través de señales eléctricas y es capaz de ejercer un control terapéutico sobre el dolor.

Mejorar el procedimiento de la analgesia es una constante en la labor diaria de estos especialistas y el objetivo que se han marcado los científicos del Center for Research, Education and Enhanced Recovery after Orthopedic Surgery en Genk (Bélgica). Este centro belga ha diseñado un bloque guiado por ultrasonidos que mejora la anestesia y la analgesia postoperatoria en los pacientes sometidos a una cirugía de hallux valgus.

Según Anesthesiology News, la idea de crear este bloque guiado por ultrasonidos surgió al observar que los pacientes sometidos a este tipo de intervención tenían más riesgo de sufrir gota en el pie después de realizarles el bloqueo del nervio ciático en el hueco poplíteo. El funcionamiento del nuevo bloque guiado por ultrasonidos es similar al empleado habitualmente para el tobillo. Los resultados no registraron eventos adversos, y todos los pacientes reportaron resultados positivos.

Continúa la lucha contra la adicción a los opiáceos

Las últimas investigaciones en el ámbito de la Anestesiología se han dirigido también evaluar la epidemia de adicción a los opiáceos y establecer alternativas a estos fármacos. Un estudio publicado recientemente en BMJ Open ha comparado los efectos adversos de la ketamina y el fentanilo en niños con algún tipo de fractura en sus extremidades.

Tal y como refleja esta investigación, 30 minutos después de haber consumido los fármacos, la puntuación media en la escala de dolor, sobre 100 mm, presentaba una reducción a 45 mm para la ketamina y 40 mm para el fentanilo. Sin embargo, mientras 15 pacientes informaron de efectos adversos con fentanilo, 28 se atribuyeron a la ketamina, incluyendo mareos, náuseas, disforia y alucinaciones entre otros.

Otro estudio subraya que el abuso de los opiáceos puede aumentar el riesgo de endocarditis infecciosa. Un equipo de investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Tufts en Boston (Estados Unidos), alerta de que el aumento de las infecciones del corazón se debe, principalmente, a la epidemia de adicción a los opiáceos que se ha desatado en Estados Unidos. Según los datos de los investigadores, el número de hospitalizaciones por endocarditis a causa del consumo de opiáceos creció del 28 al 42% entre 2000 y 2013.