El paciente, de 14 años, presentaba una cardiopatía congénita compleja y sufría complicaciones tras la operación realizada en su país de origen. Cuando el niño tenía 4 años fue intervenido quirúrgicamente en Bolivia sufriendo una complicación (embolia gaseosa) que hizo que perdiera la vista, sin que pudiera repararse su corazón.

El equipo de profesionales del Reina Sofía determinó que lo más idóneo era realizar un seguimiento del paciente hasta que cumpliera los criterios para la indicación quirúrgica. Tras presentar nuevas complicaciones, como cansancio ante esfuerzos leves, el centro cordobés decidió practicarle una sustitución valvular compleja.

Los médicos del Reina Sofía comprobaron que el paciente presentaba defectos residuales de la cirugía practicada en Bolivia. Por este motivo, decidieron realizar la cirugía. Tal y como reconoce la cardióloga pediátrica del hospital cordobés, “de no haberse sometido a la sustitución valvular compleja, el paciente hubiera podido sufrir insuficiencia cardiaca, arritmias y edemas”.

La gerente del hospital, Valle García, ha reconocido el compromiso de los profesionales del área pediátrica que han mejorado la calidad de vida de este paciente. El menor fue dado de alta 13 días después de la intervención y evoluciona favorablemente, señala la Junta de Andalucía.